lunes, 7 de diciembre de 2009
shine in the farmer (siembras)
miércoles, 2 de diciembre de 2009
arabimia tierra terracota
(un fragmento inicial sin barcos ni bicicletas)
ahora viene de cuerpo entero / una rampa para saltar al vacío donde el cuerpo se vuelca y no termina de caer nunca un impacto de frente / desmesurado perro que va contra la pared y se da de bruces sin aminorar la marcha sin evitar el impacto que es de piedras blancas y se ejercita y se convierte en dientes hocicos y trompas en el suspenso de la luz / y los deseos de la fruta en las manos vacías / y los deseos de la fruta en las manos llenas / y los cinco dedos de tu mano que aprietan el viento y me lo traen hasta el plato en el que como
un lobo solo
un lobo solo que ruge
un lobo solo que ruge y descansa
es de agua la noche entera y los pájaros salen de los úteros del sueño, innumerable el vuelo / son nuestros también esos cuerpos y en las columnas, sobre los reflectores, todas las gaviotas son la misma figura desprendida con las mismas tijeras y una ola cubre la isla que tenemos frente a nuestros ojos
los cinco dedos de tu mano me traen el aire apretado y lo sueltan en mi boca / planear es nuestro / planear es de la piedra y del cuerpo del agua / planear debajo de la piedra / planear en situación de instrumento en tanto música y los bosques como elementos en ebullición de una tabla desconocida en la que escribimos la historia de la humanidad con un pedazo de madera liso y afilado
viernes, 6 de noviembre de 2009
acrobacias infantiles
y si el salto fuera
un solo
maravillarse del aire,
desnudos los pies,
desnudas las manos
¿siempre hay un vaso cuando el agua,
siempre el cuenco de las manos,
siempre la boca?
dibujos
en el aire
el agua ---
los pies ---
las manos ---
la boca ---
¿cuál atardecer es el que te ensombrece
cuál luna que ver no quieres,
la que no mira de frente,
acomplejada luna
pudorosa luna
que se viste
de arco
iris
Alice debería ser tu nombre
de un tornasol
no permitido
sino en algunas noches
sino en algunas lluvias
y si de todas formas el salto
allí, estantes
con pedacitos de carne
dedicados a una tía
y si de todas formas el salto
no acantilado
no !plaf¨! en el final
no final, solo
puro salto
una conferencia interminable
de estantes con objetos
que parlamentan:
un cuchillo grande y filoso
sí, había cuchillos
de carne y hueso
cuando niños:
el del mango cilíndrico hecho de arandelas de piedra
de colores alternados, colores de piedra
diecisiete veces vio
el alma del que veía que se iba muriendo
sí, había zarcillos secos
en el patio húmedo de los inviernos;
decir quebradizos, duros y frágiles
es decir zarcillos
lo sé: preguntarás si el salto es salto
o ingravidez
y se me caerá una lágrima
!cómo responder!
y si el salto fuera:
si ahora tengo cinco años
y el agua se lleva mi cuerpo
se lo quiere llevar
pero la piedra: oh, piedra
y si el salto fuera:
el flotador se va de cabeza
y el agua se lleva mi cuerpo
se lo quiere llevar
pero la mano: oh, mano
y si el salto fuera:
el cable que aprieta con sus dedos invisibles
y el flujo invisible se lleva mi cuerpo
se lo quiere llevar
pero la fuerza: oh, fuerza
y si el salto fuera:
el niño cruza la ruta leyendo
y el auto se lleva mi cuerpo
se lo quiere llevar
pero los frenos: oh, frenos
y si el salto fuera:
un impulso directo sin medida ascender a la rama del árbol
y la rama se quiebra, se lleva mi cuerpo
se lo quiere llevar
pero el perfume: oh, perfume
¿qué salto es el salto del niño
surco tras surco
pierna tras pierna
sobre los repollos?
(vendrás como una loba
vendrás como una cabra
vendrás quizás de singular serpiente
serás ese animal sin nombre
que espero en estas muertes que me abandonaron cuando niño
ese animal donde de tornasol
se monta
para caer en redes
que morirán su alma)
el salto carretel
su cuerpo, el roce,
los sonidos
y el hilo se desprende
perfora lo que haya
el aire, no sé
la escasa longitud
que de viaje
el carretel me ha dado
unos ojos grandes
inmersiones
traspasar los dientes con la punta de una ola
dónde encontrar ese bote
que no se hunda y sin embargo caiga columpio
sobre el fondo barroso del amor
me traes un obsequio envuelto en celofán
me traes un estúpido barco que sabe hundirse, eso dices,
y volver a bogar
con su acuosa resonancia me hastía
subo en él y me sumerjo una y otra vez
encontrar la lengua
viernes, 30 de octubre de 2009
imaginaria de algunos mundos posibles
DEBAJO DE LA SUPERFICIE limpia limpia, mis pies como cubiertos de una liviana gelatina. Con el índice trazo signos que duran para siempre y desaparecen ante mis ojos. No he vuelto a ver una eternidad tan repleta como esa
SALTAN A CADA PASO y solicitan un lugar. Hay como ratones traslúcidos que hacen piruetas sobre los insignificantes frutos. Todo es parte del agua
LLUEVE y desde el lecho marino los peces soplan con todas sus fuerzas: las olas se forman y arremeten, la embarcación llena de remiendos se hamaca, cruje, suspira, gime: la isla se recorta en un más allá de niebla.
ARDE EL PASTIZAL, loas de la hierba seca ante el milagro del fuego. Un árbol de otoño cabecea en la loma, le parece estar ante un sueño, cierra los ojos con fuerza y los vuelve a abrir como quien intenta salir de la poblada ciudad del sueño. El árbol de otoño no tiene frutos, apenas un clamor
EL CUCHILLO DEL VIENTO descabeza los animales del campo y se queda clavado en el grueso tronco del árbol sin frutos. No hay diferencia con otros rituales de la sangre, sólo que esta vez el árbol parece decidido a dejarse vencer
UN MAL PASO y se desploma sobre las chapas de zinc. El estruendo rompe las membranas del aire y se da de cabeza en los canteros del jardín, sangra. Con dificultad se yergue nuevamente sobre sus patas e intenta continuar su travesía en el alto
EL PATIO DE LA FÁBRICA es una planicie donde la cáscara de arroz fulgura. Acuden pájaros de países lejanos, en cada brillo de plumas, el llamado misterioso del instinto
cuatro miniaturas entrelazadas
El reverendo hará una película donde el cordero en realidad se despierta en su propio sueño. Hace un rato estaba en el rebaño, pero ahora está en el futuro, ¿será acaso el reverendo el pastor de este cordero descarriado?
La Reina de Corazones enciende un fuego para comérselo, ¡qué de niñas disfrazadas trepan para el viaje, con el calor de sus pequeños sexos apoyados en el lomo!
Querrá aparearse con estos seres, hijas del reverendo y de algún pájaro hembra; tendrá que seguir una pista: dar doce pasos hacia la Cruz del Sur, preguntar la hora, buscar un tesoro.
