viernes, 29 de febrero de 2008
la tecnología global te da opciones descubre las siete diferencias
la nave tiene cojines de algodón en ambos lados: redundancia: babor y estribor
núblase también esa placentera sensación de confort con la cual el capitán marcaba
en el tablero digital las coordenadas evitando que el barco encalle
toma cuerpo una cierta evanescencia purpúrea,
la nave podría tener grietas en ambos lados: redundancia: babor y estribor
toma cuerpo también la inquietante presencia del peligro que el capitán percibe
en el desmadre digital que inevitablemente produjo que el barco encalle
despedida en el desierto de la noche
ah la música, se me pasó, cómo pude olvidarlo, el repertorio estuvo excelente, disculpe, qué maleducado
y gracias por las frutas, soy tan olvidadizo, no estaban en su punto, pero es mejor así, ayuda a tomar conciencia de que lo perfecto es apenas una ilusión en esta vida
jueves, 28 de febrero de 2008
mara vacchetta boggino opina sobre retirar o no de los libros de estudio a halley mora
martes, 26 de febrero de 2008
Lacrimosa telenovela del Kurupícho lambareño contra el mundo
Ante la situación, y como no era la primera vez que Cristino Bogado hacía este tipo de omisiones conmigo, le reclamo vía mail, mediante el siguiente breve mensaje:
tengo que seguir creyendo que la omisión es pura casualidad,
o hay un trauma no resuelto ahí,
qué pió pasó esta vez,
nos vemos.
j
el libro sale en baires
sera la primera vez ke te publikan en baires (2)
y gracias a mi (3)
asi ke deja de joder
si lei tu texto solemne resentido (4)
proakademizante
estadistiko
sin humor ninguno en tu blog
sobre la kapital... (5)
corte algunas partes (6)
porke el cyber donde laburo es malo
pero no kiere decir
ke te saka del
libro (7)
tranki si lo ke me interesaba
mover
porke
agora toy linkeado en un portal kurepa importante
era
el rpologo
y alli estas viejo..
yendo a otra cosa
ppragmatika
decime llegaste a sakar
segunda edicion
o reedicion
con prologo de doctor Tudela (8)
tu novelita guai
sabes porke
me piden narrativa
paraguay
jakembotiana
me falta el tuyo (9)
loko!!
avisame
urgente eso
a ver komo lo resolvemos
tranki
fue
de repente
un error
(deliberado) (10)
cortar tus poemas
pero era de todos modos mui largo
lo retokare
tranki
pero me fastidio tu post-anti colamn gutierrz...
lo arreglo en dos minutos
si el cyber es bueno
falo
cara
xtino
PD. yo no tengo lios psicoanalitikos asi ke no te preokupes mis unikos lios son monetarios, no pasa nada
lapsus
antimontesinesko!
fijate agora en el post
xtino
j
viejo
ahora (1)
hiciste una mala jugada
no pensaste tu segundo movimeinto
estas
fuera
por
la cursileria
actual
no hay humor en tus post
ademas es pura utopromocion
autoindulgente
ridícula (2)
ahhh
ultima hora
no es nada
no signifika nada
es la depresion de 2 ñatytos apenas
no pagan no les kalienta nada
es relleno
de stablishment
es
fodase! (3)
así de simple
j
yo siempre estoi aut
fuera
out vivo
asi ke
no calienta eso
un lapsus
lo komete cualkiera (1)
eso si cuando peleo lo hago a muerte
verbigratia
el pombero peninsular Tudela
kien lo trajo a asu
y ahora me desprecie
kien
pues
el fuera d eonda
kien sera
muito loko
para eso
asi montesino
a vos te puedo mandar al carajo si kiero sin korte
sin emocionalidad alguna
tranki
nomas
se ke todos estos
el ambiente sobre nosotros
alterados irascibles
pero
si chokamos hay ke chokas
sin lamentaciones
la cosa se decide en uns egundo
como en un juego
falo
xtino
PD: somos d es de hoy de bandos contrarios...de repente será para mejor. Guay las bombas sobre tierras guai!
(1) Lo que llama lapsus resulta que ya fue admitido como recorte deliberado hace ya rato en esta misma novela y por este mismo canal.
domingo, 24 de febrero de 2008
¿y a qué vienen las fechas mario?
mario arteca creo que llega hasta mi escritorio, hasta mi casilla de correo, hasta mi casa a través de carlos ríos y de josé kozer, como un desconocido, como un colado y deja sus palabras guardadas por ahí y cada tanto las leo y nunca lo he visto y nunca he visto un libro suyo, pero ahí está. Con sus poemas fechados año tras año hoy es 1967 y mañana 1963 y el miércoles quizá será el 74. guatambú y ¡salud!El enfrentamiento de lo que es justo y justo.
1975 Una tragedia se puede resolver de una manera
shakesperiana, en la cual la justicia poética
flota sobre una tribuna llena de cadáveres.
En la conclusión de una tragedia de Chejov, todos están
melancólicos, desilusionados, destrozados, con el corazón
roto, pero vivos. Jean Claude Carriere: el gran drama ocurre
entre dos fuerzas igualmente importantes y poderosas.
Si el poder está nada más de un lado, no existe drama.
El escritor como el detector de humo del lenguaje.
Recordar: la fábula de Kierkegäard sobre un actor
que gritó “fuego” en el escenario y todo el público
aplaudió y exclamó “bravo”. Eso ocurre algunas veces,
y sin embargo, cuando el lenguaje se posiciona
la urgencia y el deber de gritar, se unen para siempre.
el brasiguayo o portunhol selvagem en el prólogo a “mar paraguayo” de wilson bueno
el prólogo a la novela mar paraguayo del escritor paranaense wilson bueno, néstor perlongher desarrolla bajo el sugestivo título de sopa paraguaya, una serie de apreciaciones sobre la lengua que está siendo inventada a medida que el texto avanza. estas apreciaciones son de gran utilidad en este momento en que, 15 años después se inicia un nuevo debate de los tantos que cíclicamente se producen, acerca del fenómeno
he aquí la transcripción del mencionado prólogo. de nada
SOPA PARAGUAIA
Por Néstor Perlongher
A publicação de Mar Paraguayo, de Wilson Bueno, coloca-nos diante de um acontecimento. Os acontecimentos costuman chegar em silencio, quase imperceptíveis, somente os mais avisados os detectam. Mas, uma vez que se instalam, que tomam lugar, é como se esse lugar lhes tivesse sido destinado desde sempre. Tudo parece igual, porém, de uma maneira sutil, tudo se modificou. O acontecimento provocou uma alteração nos hábitos rotineiros, acaso nos ritmos cósmicos; uma perturbação que tem um não sei que de irreversível, de definitivo.
Neste caso o acontecimento passa pela invenção de uma língua. A imitação e a invenção representam, diria Gabriel Tarde, grandes paixões (práticas) dos homens. Será que foi realmente Wilson Bueno quem “inventou” o portunhol (um portunhol malhado de guarani, que realiza por debaixo, na medula palpitante da língua, aquilo que o poeta argentino —ou, melhor, correntino— Francisco Madariaga invocava do alto de um úmido surrealismo luxurioso: gaúcho-beduíno-afro-hispano-guaraní); ou, do seu altazor artístico, ele o pegou, o foi tomando de um ou outro trecho de conversa, banal, boba, com a cuia na mão e a “china” (ou a gringa...) passando o chimarrão, em cadeirinhas de palha, no quintal atrás da cozinha. Ele o foi pegando em português e em espanhol (onde tem o sentido de “colar”), foi deixando que entrasse por um ouvido sem que pudesse sair pelo outro. Embora pareça surpreendente, Wilson Bueno tem algo de Manuel Puig (porque a sua escritura se baseia na conversa, ela joga conversa fora), e também algo de cronista, pois recolhe um modo de falar bastante difundido: praticamente todos os hispano-americanos residentes no Brasil usam os inconstantes, precários, volúveis achados da mistura de línguas para se expressar.
Essa mistura tão imbricada não se estrutura como um código predeterminado de significação: quase diríamos que ela não mantém fidelidade exceto a seu próprio capricho, desvio ou erro.
O efeito do portunhol é imediatamente poético. Há entre as duas línguas um vacilo. Uma tensão, uma oscilação permanente: uma é ou “erro” da outra, seu devir possível, incerto e improvável. Um singular fascínio advém desse entrecruzamento de “desvios” (como diria um lingüista preso à lei). Não há lei: há uma gramática mas é uma gramática sem lei; há uma certa ortografia, mas é uma ortografia errática: chuva e lluvia (grafadas de ambas as maneiras) podem coexistir no mesmo parágrafo, só para mencionar um dos incontáveis exemplos.
Mescla aberrante, Mar paraguayo tem algo de sopa paraguaia. Tal prato não bóia, como poderia-se supor, na água do caldo: é uma espécie sui generis de omelete ou empanada. As ondas desse Mar são titubeantes: não se sabe para onde vão, carecem de porto ou roteiro, tudo bóia, como numa suspensão barroca, entre a prosa e a poesia, entre o devir animal e o devir mulher.
Em toda a extensão do frondoso Mar paraguayo —associável a um poema épico-escolar: “incomensurável, aberto e misterioso a seus pés”, do romântico rio-platense Esteban Echeverría— a poesia nos espia, pula sobre nosso colo como um cachorrinho —o microscópico Brinks— ora brincalhão, ora feroz. Poesia do acaso: ela sai, criticariam adustos escribas, como que casualmente, não há determinação na indeterminação.. cabe lembrar, por exemplo, que em espanhol sin, ao invés de “sim”, quer dizer “sem”, com o qual se retira da afirmação a sua existência. Algo infinitamente cômico espreita do mesmo modo, na substituição de son (são) por san (santo).
A comicidade desenfreada, não provocada, mas filha “natural” do próprio amálgama lingual, é, ainda, outra marca deste inquietante texto. Experiência de vanguarda, cabe compara-lo, talvez, ao Catatau de Paulo Leminski (significativamente, também paranaense) e, mais além, mais ousadamente, a Larva de Julián Rios: todos eles brincam com a língua, inventando ou reinventando-a. Mas se em Catatau há um fundo de alta cultura, que, a despeito dos desmoronamentos, destruições e reconstruções, impregna o subtexto, no livro de Bueno esse fundo é cômico (um riso patético, desgarrado), é a tragicomédia das misérias cotidianas encarnada nos deslizes dos idiomas, um que de telenovela trágica que caba mal ou não acaba... Claro que tudo dotado de maior densidade, espessa: pode até soar divertido, mas não se trata de nenhum divertimento.
O mérito de Mar Paraguayo reside exatamente nesse trabalho microscópico, molecular, nesse ente-línguas (ou entre-ríos) a cavalo, nessa interminaçao que passa a funcionar como uma espécie de língua menor (diriam Deleuze e Guatari), que mina a impostada majestosidade das línguas maiores, com relação às quais ela vaga, como que sem querer, sem sistema, completamente intempestiva e surpreendente, como a boa poesia, a que não se quer previsível. E como o kilométrico caochorrinho da marafona guaratubense, que estica num kilométrico diminutivo (tomado, flor da terra, do guarani, cuja salpicada irrupção intensifica a temperatura poética do relato) a microscopia da sua grandeza, nos arrasta e seduz com o movimento da sua cauda bifurcada, como se fosse uma sereia fingindo ser manati, um manati fingindo ser sereia, e no fargulhar de escamas nos afogássemos, no êxtase iridescente deste mar vasto e profundo.
Por último, como ler Mar Paraguayo? Aqueles que tem obsessão pelo argumento (que existe, mas é tão indeciso e emaranhado quanto a matéria porosa que o compõe) e deixam de lado o elemento poético das evoluções e mutações da língua, perdarão o melhor, como esses leitores de romances melosos (mal) traduzidos que se contentam com o resumo mastigado. Mar paraguayo não é um romance para se contar por telefone.
São Paulo, setembro de 1992
Su obra poética publicada comprende seis libros: Austria-Hungría (Buenos Aires, Tierra Baldía, 1980), Alambres (Buenos Aires, Último Reino, 1987; Premio "Boris Vian" de Literatura Argentina), Hule (Buenos Aires, Último Reino, 1989), Parque Lezama (Buenos Aires, Sudamericana, 1990), Aguas aéreas (Buenos Aires, Último Reino, 1990) y El cuento de las iluminaciones (Caracas, Pequeña Venecia, 1992). Colaboró asiduamente en las revistas El Porteño, Alfonsina, Último Reino y Diario de Poesía. Preparó la antología Caribe transplantino. Poesía neobarroca cubana y rioplatense (San Pablo, Iluminuras, 1991), y publicó numerosos textos en prosa, entre los que se destacan El fantasma del SIDA (Buenos Aires, Puntosur, 1988) y La prostitución masculina (Buenos Aires,
Néstor Perlongher fue un escritor insaciable. Creó un estilo propio que apodó "neobarroso", en el que reunía contradictoriamente los bucles barrocos y el barro del Plata: es decir, él mismo... la figura de Néstor Perlongher se fue agigantando de un modo tal que a esta altura aparece como una de las voces más necesarias de la última poesía argentina. Néstor Perlongher murió de SIDA en San Pablo, el 26 de noviembre de 1992.
de cómo un inocente dibujo te puede cambiar el sabor de la sopa

pero al fin el texto, que fue titulado mario halley mora anduvo por ahí, se editó con una ilustración en la que aparece el rostro del autor denostado, dibujado por una pluma de trazos amables que lo muestran sonriendo como un buen abuelo. la ilustración contradice la intención del autor del artículo. el ataque textual termina siendo, por imperio de la imagen, un artículo de difusión del autor atacado.
¿puede tratarse de un simple error? ¿hubo intención editorial de retocar lo dicho por bareiro saguier a través de la imagen? imaginen el mismo artículo con una fotografía de halley mora en su oficina de director del diario patria con la foto de stroessner al fondo. la lectura hubiese sido rotundamente diferente y el gusto de la sopa, otro.